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Las músicas latinas en Barcelona
Isabel Llano Camacho

La popularización de las músicas latinas en Barcelona comienza a darse desde los años 80, gracias a una conjunción de factores sociales, económicos y culturales, entre los que se encuentran la expansión de la industria discográfica y la difusión musical, así como la llegada de inmigrantes latinos a la ciudad condal. Esta confluencia de factores se puede evidenciar en el surgimiento de un circuito de relaciones entre instituciones (locales, nacionales e internacionales) que producen y difunden músicas latinas y el público. Desde entonces, este circuito de relaciones o red de instituciones de la industria cultural va ensanchándose e intensificando las transferencias culturales y los intercambios comerciales que alcanzan dimensiones globales hoy en día.
En este artículo describiremos, por una parte, el proceso de popularización de las músicas latinas en Barcelona según tres períodos, establecidos aproximadamente teniendo en cuenta la diferencia cronológica que se observa en la llegada de grupos de inmigrantes latinoamericanos a Barcelona(1). Por otra parte, hacemos algunas anotaciones sobre posibles incidencias de las músicas latinas en las relaciones de la inmigración latina y la población española.
Antes de referirnos al surgimiento de las músicas latinas en Barcelona, vale la pena señalar que cuando hablamos de músicas latinas nos referimos a ritmos como la Salsa, entre otros como la Bachata, el Son, la Cumbia, el Merengue, el Cha cha chá, el Mambo, etc. Como se sabe, estas músicas se bailan en pareja y, como suele ocurrir con las terminologías para designar los bailes, el atributo de latinidad muestra un triple hilo conductor: los territorios o más aún las áreas geográficas; la construcción de identidades culturales y sociales; y los géneros.
De tal manera que la latinidad deviene en expresión usual para afirmar ¿o reivindicar? la identidad cultural de los latinos nacidos en el Caribe hispano y sus cercanías: Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, parte de México; Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador (especialmente Guayaquil) y Perú (el Callao particularmente), y, definitivamente, la diáspora latino-caribeña en los Estados Unidos –particularmente, Nueva York. Las músicas latinas, denominadas también música tropical y música afrocaribeña, están relacionadas no solo con la rumba, la fiesta, elemento fundamental de la vida de los latinos, sino también directamente con contextos urbanos y mestizaje, con reinterpretaciones, préstamos, transferencias y alteraciones.
Producción musical latina en Barcelona
Como hemos señalado, la popularización de las músicas latinas en Barcelona comienza a darse desde los años 80. No obstante, en el desarrollo de la producción cultural relacionada con estas músicas han sido determinantes algunos antecedentes: aparte de las relaciones históricas que ha tenido la ciudad con el Caribe, ha sido fundamental la influencia de Antonio Machín, el famoso intérprete cubano de El Manisero y Dos Gardenias, que se afincó en España desde los años 40. Asimismo, el surgimiento de la rumba catalana en los 60 y la difusión que hace de este movimiento Xavier Patricio ‘El Gato’ Pérez en los años 70; y la creciente difusión musical han abonado el terreno para que la salsa y otros ritmos latinos transformaran la vida musical en Barcelona.
En este proceso de popularización de las música latinas, el papel jugado por la industria discográfica a partir de mediados de los años 70, con la promoción de los cantantes y orquestas a través de la radio y la realización de conciertos, constituye uno de los elementos a tener en cuenta.
Los primeros intentos de emisión de músicas latinas se dieron en los años 70, coincidiendo con la promoción realizada por la FANIA. Aunque, estas músicas desaparecieron tanto de la radio como de las tiendas, dado que el pop-rock se había posicionado totalmente del mercado español, para los 80 Barcelona ya había recibido en concierto o a través de la televisión a Rubén Blades, Ray Barretto, Willie Colón, Eddie Palmieri, Luis "Perico" Ortiz, Paquito D'Rivera y Fania All Stars, entre otros. No es casual, entonces, el surgimiento de La Orquesta Platería a mediados de los 70, conformada por músicos catalanes y ganadora de su primer Disco de Oro con una versión de Pedro Navaja, de Rubén Blades, incluida en su segunda producción discográfica. Tampoco es fortuita la creación de Discos Manzana en 1975, disquera que mantuvo una línea de promoción radiofónica especializada en reediciones del catálogo FANIA y Cuba.
Primera etapa: 1980 a 1990
Sin embargo, en la década de los 80 las oportunidades que tenían los amantes de estas músicas de escuchar en la radio o en locales nocturnos música salsa, por ejemplo, eran bastante escasas. Hasta 1987 no se inicia realmente la emisión de músicas latinas en España. Será el programa radial Escápate mi amor, de música salsa, quizá el primero en emitirse a nivel nacional por Radio 3.
En cuanto a las “salsotecas”, en 1981 el único sitio donde se podía oír “salsa brava” era el Tabú: la primera salsoteca que se abrió en Barcelona, situada en la calle Escudellers del barrio chino y que mantuvo la programación de salsa clásica de los años 60 y 70 hasta 1986 aproximadamente.
Con la llegada de inmigrantes cubanos a mediados de los 80 crece la colonia de latinos, conformada especialmente por exiliados de los años 70, y empiezan a surgir otros sitios: “En el año 1985 llegó la salsa al Bikini, el antiguo Bikini [que desde 1953 existía en la Avenida Diagonal], que tenía 2 salas: una de salsa y otra de rock. La de salsa tuvo un éxito tremendo. Paralelamente se abrió otro sitio, al lado del Tabú,que era El Kennedy. Eran muy pocos los españoles o los catalanes que iban al Tabú o al Kennedy, incluso, eran muy pocas las mujeres, porque aquello era candela. En cambio el Bikini era un sitio que costaba el doble de caro que el Tabú, por eso allí sólo iba ‘gente bien’, muchos españoles, y ahí empezó a metérsele a los catalanes el rollo de la salsa”(2). La sala Zeleste, abierta en 1973 hasta 1987, mantuvo durante estos años la música y la diversión: ‘El Gato’ Pérez era uno de los habituales, así como la Orquesta Platería que nació en este local. A comienzos de los 90 existían otros locales como La sala Cibeles, Carammba, Sahoco, El Bohío, Latinos, Artículo 26 y Raíces salsa.
Si bien la llegada de inmigrantes políticos a España, que se mantuvo como una constante hasta los años noventa, podría estar relacionada con el surgimiento de “salsotecas” en Barcelona; fue el éxito comercial, en 1989, de Lalo Rodríguez con la canción Devórame otra vez, lo que hizo que las multinacionales del disco que privilegiaban el pop-rock miraran lo que estaba pasando con la música en el Caribe y se diera lo que podríamos denominar una primera etapa del fenómeno salsero, en cuanto respecta al surgimiento de disqueras, emisoras y locales de baile de músicas latinas.
Segunda etapa: 1990 a 2003
Con el ánimo de promocionar, a través de la radio, los cantantes y orquestas que estaban cosechando éxitos en el continente americano, comienzan a nacer disqueras en España, a lo largo de los años 90. Para el lanzamiento de Lalo Rodríguez nace Bat Discos, una disquera de Miami con sede en Madrid. Por entonces, se realizan grabaciones de salsa erótica que llegan al país junto con el merengue dominicano, las cumbias que Discos Fuentes (disquera colombiana) promocionó además de otros ritmos colombianos a través de FONOMUSIC, una distribuidora española que también importaba música cubana. Asimismo, en España surgen colecciones dedicadas a las músicas latinas como la colección Tumbao, que nació en Barcelona en 1991. En esta ciudad surge el sello Zeleste/Edigsa, primero, Zeleste/RCA, después, donde publicaron sus discos muchos de los artistas que se presentaban en la sala Zeleste. A comienzos de 1994 surge Magic Music, también en Barcelona. Muchos otros sellos y disqueras irrumpen a mediados de los 90 con su colecciones del ámbito de las músicas latinas y su promoción nacional, como por ejemplo: Palladium discos; A.S.P.I.C- Auvidis Ibérica, que distribuyó discos de Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Cuba, Argentina; Better Music (disquera catalana); Caney y Max Music.
En cuanto a la radio, en los años 90, observamos la existencia de programas realizados a nivel local, provincial y nacional, dedicados a las músicas latinas. A comienzos de esta década, estos programas tenían una emisión semanal de algunas pocas horas. Entre los programas emitidos a nivel provincial (BCN) y nacional, tenemos: Ambigú, RNE- Radio 3 (nacional); Bambarakatunga, Radio Montorés (BCN); Barca, cielo y ola, Contrabanda; Bones vibracions, Radio Castellar del Vallès; Conversaciones con un vampiro, Ona Sants; Cuando los elefantes sueñan con la música, RNE –Radio3 (nacional); Échale Salsita, Radio Montornés (BCN); La caña que llevas dentro, Cadena Dial (nacional); La casa per la finestra,RNE-Radio 4 (nacional); La gata negra, Radio Premià de Mar; Noche Caribe, Radio Gracia (BCN); Pisco sour, Radio Vilassar (BCN); Primos Lejanos, Radio L’Hospitalet(BCN); Record Shack, Radio Ciutat de Barcelona; Salsa a la vida, RNE-Radio 4 (BCN); Sense Fronteras, RNE- Radio 4; Son Latino, Radio Ciutat de Badalona (BCN); Trópico Utópico, RNE-Radio 3, uno de los programas de mayor calidad; Trópico Adentro, Cadena Dial (nacional).
A finales de los 90 surgen otros programas como el programa Picadillo, creado en 1997 en Radio Ciutat de Badalona 94.4 FM. No obstante, hasta 1999, cuando se crea Radio Gladys Palmera (RGP), 96.6 FM, no encontramos una emisora que dedicara casi toda su programación a las músicas latinas. RGP, la más veterana de Barcelona, es un proyecto de Alejandra Fierro. La emisora RGP tiene antecedentes en el programa ‘Sabrosura’ que conducía su fundadora en la emisora COPE.
La promoción de las músicas latinas a través de la radio y el desarrollo de la industria discográfica en torno a estas músicas, está asociado al tremendo éxito que tienen en España los cantantes Juan Luís Guerra (con Bachata Rosa) y Gloria Estefan (con Mi Tierra) a comienzos de los 90.
A su vez, se da la apertura de nuevos locales de baile a comienzos de los años 90, en Barcelona. Entre estos nuevos sitios de baile figuran: Sabor Cubano (fundado por el cubano Ángel Labarrera y otros socios catalanes en 1992), Antilla (fundada por una pareja de catalanes en 1993), Mojito Bar (abierto en 1994), el cual ha tenido sede en diferentes lugares de la ciudad y fuera de ella. También figuran en esta década otros bares como SabroSón en el Pueblo Español; Salsa Latina; Luna Mora; 410 Salsa; Gràcia Llatina; La Bodeguita del Poble (abierta en 1992); Malecón Club; Salsa Rica; Soweto; PiscoSour; Siboney; Mujer Latina y Wateke. El Palau de la Salsa fue inaugurado el 3 de noviembre 1994 en donde estaba anteriormente la Sala Monumental, en la calle Gran de Gracia. La sala de baile Apolo, inaugurada hacia los años 30, constituyó durante los primeros años de la década del 90 un sitio de referencia obligada para los amantes de la salsa, gracias a la presentación de importantes figuras, como Ray Barreto y Eddie Palmieri, y por su programación de los 'Miércoles Golfos' dedicados a la Salsa, en donde actuaba el cubano Mayito Fernández “La araña negra” y su Salsa Picante, entre muchos otros. A finales de esta década surgen otros locales como Luz de Luna, Agua de Luna, Melao que desde hace 5 años cambió de nombre y desde entonces es Salsoteca La Clave. También figura el Habana- Barcelona (HBN-BCN), que está localizado en el paseo Juan de Borbón, en el barrio La Barceloneta.
En el año 2002 se abrió un local ‘sin papeles’ a cargo, entre otros, del colombiano José Arteaga. En "Para mi gente", cerca de la Plaza Lesseps, se hacían descargas o improvisaciones musicales en directo y se daban cita amantes de la “salsa brava”, catalanes y españoles de otras regiones así como de las más diversas nacionalidades. Este local cerró a comienzos de 2003.
Como puede observarse, en esta segunda etapa, el número de disqueras, emisoras y locales de baile, por mencionar sólo algunas de las formaciones culturales en torno a las músicas latinas aumenta notoriamente, tal y como ocurre con el porcentaje de población extranjera latinoamericana que se asienta en Barcelona durante estos años. La población extranjera que llega a la ciudad en este segundo periodo ha logrado insertarse laboralmente de manera legal, tiene una situación familiar bastante sólida y no está demasiado segregada territorialmente.
Tercera etapa: 2004 hasta la actualidad.
Los cambios a nivel tecnológico y las posibilidades de promoción, compra y venta de música, incluida la venta “pirata” y las descargas de música a través de Internet, permiten de manera relativamente fácil el acceso a la audición de músicas no sólo latinas, sino de todos los géneros y de artistas de diversas partes del mundo. Es por ello que, hoy por hoy no se depende casi exclusivamente, como ocurría en los años 80 y comienzos de los 90, de distribuidoras o disqueras españolas que tuvieran los derechos para distribuir o editar cantantes, grupos y orquestas de la música latina.
En relación con las emisoras, si bien a comienzos de los años 90 la difusión radial de músicas latinas se realizaba a través de una programación semanal de pocas horas, hoy existen varias emisoras difundiendo estas músicas las 24 horas. RGP continúa emitiendo actualmente, catorce horas diarias de lunes a sábado y los domingos todo el día, pero a través de su sitio web emite 24 horas. Sin embargo, Barcelona cuenta con otras emisoras de más reciente aparición, como Barcelona Latin@, 104.7 FM, inaugurada a comienzos de 2006; La Bomba (de Radio Antena 2000), 95.2 FM; Radio tropical “la radio sensual”, 94.2 FM; y La Megalatina 93.4 FM, las cuales tienen, en algunos casos, sitio en la web.
A pesar de que no entraremos a detallar los sitios web a través de los cuales es posible escuchar músicas latinas, vale la pena señalar que hoy en día la radio no se escucha sólo en la radio, y que la emisión de música a través de la web está jugando un papel fundamental no solo en la representación cultural de los latinos, sino en la consolidación de otros tipos de audiencia, o usuarios, como se diría por parte de algunos autores, así como otras posibilidades a sus escuchas.
Recientemente se han abierto muchísimas otras salsotecas, entre las cuales tenemos: Juanchito discoteca (inaugurada en julio de 2002, en el Hospitalet); Agapito Nit; Mil pasos (en el centro comercial Heron City); Caribe Caliente; Bar musical Jala Jala (inaugurado el 1 de septiembre de 2006); Copacabana discoteca (en el Maresme); Flamencas Bar Musical- Salsoteca Sambacaramba y salsoteca SalSabor. Gran número de estos locales promociona también los cursos de baile que se ofrecen en ellos, lo cual, sumado a las disqueras y emisoras, constituye un importante rol en la incidencia de la música latina en las relaciones interculturales en la medida en que no sólo la práctica del baile puede ofrecer una experiencia del cuerpo que modifique nuestras experiencias anteriores sino por las actividades que se generan a partir de la asistencia a clases de baile: viajes al Caribe, práctica del baile en locales latinos de baile, entre otras.
Otras salsotecas más veteranas como Antilla; Mojito; Salsoteca- Escuela de Salsa Buenavista han ofrecido y continúan ofreciendo también clases de baile. Se puede decir, a partir de nuestros análisis, que en términos generales todas las salsotecas brindan la opción de hacer clases de baile.
Como puede observarse, el número de emisoras y locales de baile se ha incrementado ostensiblemente si tenemos en cuenta que este último periodo comprende aproximadamente 3 años. La oferta musical latina crece y nuevas emisoras y locales recién inaugurados comienzan a hacer parte de ella. En estos años es cuando la población extranjera procedente de Latinoamérica ha alcanzado los más altos porcentajes en España y, particularmente, en Barcelona.
Los españoles, la inmigración latina y sus bailes
Las formaciones culturales que han participado en la popularización de las músicas latinas a lo largo de todos estos años han incidido en las representaciones culturales que tienen los españoles de los latinos y viceversa, así como en las que tienen los diferentes grupos de latinoamericanos entre sí.
Por una parte, para muchos españoles las músicas latinas continúan siendo algo extraño como a comienzos del surgimiento del sonido latino en la radio, cuando ni los que hacían los programas conocían estas músicas y les daba igual que sonara una salsa, un merengue o una bachata, pues para ellos todo era salsa. “Hay mucha gente que cuando comenta: ‘estoy estudiando salsa’, le dicen: ‘¿si? pero eso es un pachangueo, pachangueo de verano’. Todavía lo ven como música de verano, el caribe mix”(3).
Sin embargo, hay también muchos ejemplos que permiten observar que algunos españoles se han tomado muy en serio las músicas latinas, y especialmente su baile. La proliferación de escuelas o academias para aprender bailes latinos (incluidos profesores españoles), la realización de concursos nacionales de baile, conciertos y festivales en los que la salsa es protagonista, evidencian las transformaciones en los hábitos de consumo y producción cultural que afectan la vida musical no sólo en Barcelona, sino en el continente europeo en general.
La mayoría de salsotecas ofrecen cursos de bailes y cuentan con un número considerable de alumnos cada trimestre, de tal manera que las clases se convierten en algo imprescindible para las salas. Las academias de baile, por su parte, hacen convenios con las salsotecas para que sus alumnos vayan a practicar.
Teniendo en cuenta la proliferación de locales para bailar y para aprender a bailar salsa, no es extraño que en España se realicen, con una relativa calidad, cada mes, congresos así como concursos nacionales de salsa. Nos referimos, por citar sólo algunos ejemplos a: el Congreso mundial de la Salsa-Valencia, España; Concurso Nacional de Salsa Ron Brugal; Congreso Internacional de la Salsa Salsagoza en Zaragoza; y Salsorro -Festival Internacional de Salsa de Galicia.
Por otro lado, la latinidad suele asociarse con lo caliente, lo afrodisíaco, el sabor, el placer, lo tropical, la diversión, la sensualidad y la sexualidad. Algunas de estos tópicos empiezan a ser de cierta forma apropiados. Estas asociaciones son retomadas y afirmadas en la publicidad de discos y salsotecas, así como los slogans con los que las emisoras quieren identificarse.
Sin embargo, quizá la asociación de los bailes latinos con la alegría es la asociación más común que hemos observado.
Si bien el baile en general es una técnica de sociabilidad, el baile de las músicas latinas, por ser de pareja, permite una relación y una comunicación más fácil y amigable. Así lo afirma una española amante de las músicas latinas: “cuando alguien te saca a bailar tu dices por ejemplo, ‘oye, pues no sé’ y ya estás hablando. El otro te dice ‘pues no te preocupes’…En la salsa tu bailas con gente nueva, con gente totalmente desconocida o con gente que ya conoces y estás comunicándote, hablando cosas intrascendentes como ‘pues esta me gusta mucho, o he perdido el paso’…Hay una cercanía física que facilita el hablar con la excusa del baile”.
El papel que juegan las salsotecas (‘gozaderas’, bares, salas, discotecas o también llamadas simplemente salsas) en la mediación de relaciones interculturales está directamente relacionado con el origen social, el nivel de educación, la edad, la actividad laboral, el régimen familiar, el lugar de vivienda (urbano o rural) y la nacionalidad de sus clientes. Incluso, depende del día de la semana, pues la programación puede hacer variar el público de un día para otro. Algunos de estos espacios son más cosmopolitas mientras que otros funcionan como cierto gueto latino.
Encontramos lugares a los que muchos latinos prefieren ir porque hay más afluencia de latinos. Suele suceder que quieran ir a bailar con sus paisanos. No es gratuito que, por ejemplo, las salsotecas colombianas más nuevas retomen nombres de locales existentes en ese país, muy conocidos por los bailadores, como Juanchito y Agapito.
Teniendo en cuenta lo anterior, podemos afirmar que en la elección de un lugar para bailar también priman los distintos estilos de baile, el tipo de clientela, entre otras. Hay gente que no gusta de ciertos estilos de baile (el estilo del baile colombiano, el estilo cubano, por ejemplo).
Así como las salsotecas pueden incidir en gran medida en las relaciones entre latinos y españoles, las emisoras radiales, según sea el caso, se dirigen a un determinado tipo de audiencia y ayudan a la construcción de su representación cultural.
Radio Gladys Palmera, quizá por ser la más veterana, es una emisora que, aunque pueda tener en la comunidad latina uno de sus grupos más importantes de oyentes, intenta promocionar en su discurso las relaciones interculturales con Cataluña. No obstante, en general las emisoras latinas se dirigen casi específicamente a la colonia latinoamericana y en algunas de ellas se afirma permanentemente la pertenencia a la comunidad latina. En todas estas emisoras la representación de la inmigración que se hace a través del discurso de sus presentadores y de los anunciantes, es la correspondiente al inmigrante de bajo nivel de renta y nivel educativo que se establece con la intención de probar fortuna, el cual tiene fuerte integración familiar. Es decir, es una de las dos tipologías de inmigrantes (la otra es la del joven cosmopolita, estudiante…) que según Bonet i Agustí (2006:29) se dan entre los inmigrantes latinoamericanos que viven en Barcelona.
De acuerdo con nuestro análisis podemos intuir que en determinados casos las emisoras también se dirigen más concretamente a ciertos grupos de latinoamericanos, pues hemos encontrado que existe un circuito de relaciones de intercambio publicitario entre salsotecas, emisoras, revistas y negocios latinos (restaurantes, inmobiliarias, agencias de viaje, supermercados…) en los que predomina una determinada nacionalidad.
También podemos confirmar que la popularización de las músicas latinas en Barcelona se ha dado gracias a la conformación de un circuito de relaciones entre instituciones locales, nacionales e internacionales del mercado de la música y el público (españoles y extranjeros), circuito que se ha ensanchado por la llegada de inmigrantes latinoamericanos.
El surgimiento de agrupaciones de músicas latinas (actualmente existen Orquesta La Sucursal SA., Salsa del Barrio, Lumbalú, entre muchas más), así como los sellos disqueros, con la realización de conciertos de promoción de sus artistas, la radio y las salsotecas han tenido un papel protagónico en esta popularización. Con la llegada de un número creciente de latinoamericanos a Barcelona, este circuito se ha ido expandiendo, pues no sólo van haciendo parte de él otros medios de comunicación como las revistas impresas y la televisión, y, más recientemente, Internet(4)
; sino también diferentes tipos de negocios que, parafraseando a Peter Wade (2000: 230); mercantilizan la nostalgia, la tradición y las raíces; en una palabra: las identidades de los latinoamericanos. Todo esto ha permitido observar que, por un lado, los españoles en algunos casos valoren positivamente algunas características asociadas con la latinidad, pero por otro, siga primando la situación social y el capital cultural en la mediación de las relaciones interculturales entre españoles y latinos, así como entre los latinos.
Dicho de otro modo, se observa que las músicas latinas tienen un relativo éxito en la población local (el incremento de la oferta de cursos de baile y la realización de concursos de salsa, por ejemplo), sin embargo, se da la paradoja de que a pesar de la admiración o afición por las músicas latinas, al mismo tiempo se dan actitudes sociales ligadas a visiones negativas sobre algunos de los portadores de estas tradiciones.
Como ha señalado el antropólogo español Fernando Cruces (2004:s/p), nosotros consideramos que “la música resulta útil para mostrar el permanente trasvase entre los cuatro órdenes o marcos (la interacción cotidiana, el mercado, el Estado y los movimientos sociales) que a juicio de Hannerz (1998:220), organizan el tráfico de significados en un ecúmeno global (…) Lo interesante no es que la música sea vehículo de un imaginario (siempre lo ha sido), sino el hecho de que permita visualizar el proceso de globalización como conexión entre periferias a través de un centro (…) su centralidad como lugar privilegiado desde el que comprender los procesos de transformación cultural en marcha”.
BIBLIOGRAFÍA
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Bonet i Agustí, Lluís Diversitat Cultural i Polítiques interculturals a Barcelona. Barcelona: Documentos CIDOB Dinámicas Interculturales Nº 6 (marzo 2006).
CRUCES, Francisco (1998) “Música y ciudad: definiciones, procesos y prospectivas”. Revista TRANS # 8 Transcultural de Música [en línea]. [Consulta: 20 de junio de 2006]
http://www.sibetrans.com/trans/trans8/indice8.htm
GILBERT, Jeremy et al. Cultura y políticas de la música dance: Disco, hip-hop, house, techno, drum’n’bass y garage. Barcelona: PAIDÓS, 2003.
HANNERZ, Ulf Conexiones transnacionales. Cultura, gente, lugares. Valencia: CÁTEDRA, 1998
MORA AYORA, Antonio. Libro electrónico De Orilla a orilla. En: http://www.radiorabel.com/libro/finsiglo.htm
ROMERO, Enrique (Editor). “El Manisero: revista de música Latina”, Nº 0 a 6. Barcelona: Edita SIC-SR, 1993-1995.
WADE, Peter Music, race and Nation. Música tropical in Colombia. Chicago: The University of Chicago Press, 2000.
Notas:
(1) Lluís Bonet i Agustí señala la existencia de tres grupos de inmigrantes latinoamericanos en los que se observa una diferencia cronológica de su llegada a Barcelona. A pesar de que este autor no determina las fechas concretas que marcarían la diferencia cronológica, nosotros nos atrevemos a establecer estos períodos a partir de las descripciones de las características de los grupos de inmigrantes que realiza este investigador. Cf. Diversitat Cultural i Polítiques interculturals a Barcelona. Barcelona: Documentos CIDOB Dinámicas Interculturales Nº 6 (marzo 2006), p 21-29.
(2) Entrevista personal a Enrique Romero, “El Molestoso”. Periodista colombiano que vive hace 24 años en Barcelona, programador musical (Salsoteca Antilla BCN Latina desde hace 7 años; Canal Latino de TV), director de la revista “Antilla News”; creador y realizador del programa radial “Picadillo” en Radio Ciutat de Badalona. Anteriormente director de la revista El Manisero: Revista de la música latina.
(4)Anotamos el incremento de sitios web de salsa y músicas latinas producidos y manejados por españoles. Entre estos sitios figuran: www.todosalsa.com de la periodista española Almudena Ariza; www.100x100salsa.com producida en Barcelona por un grupo de amigos catalanes, web que destacamos por un contenido de calidad y muy amplia información..
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