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¡Llegó la Salsa! Ediciones ExLibris (Caracas - Venezuela) Desde el domingo catorce de Noviembre del 2004 hasta finales del año 2005 se presentó, primero en las salas del Museo del Oeste Jacobo Borges y luego en un recorrido por el país que incluyó el Ateneo de los Teques y los espacios del Museo Lía Bermúdez en el Estado Zulia, la exposición Llegó la Salsa , bajo la curaduría de Alejandro Calzadilla. Hoy ofrecemos a ustedes el libro-catálogo de esta exposición centrada en una de las manifestaciones intangibles más importantes de la cultura caribeña. Los textos contenidos en esta edición en su mayoría fueron los que acompañaron la muestra, y ellos constituyen (gracias a la sapiencia de Alejandro Calzadilla sobre el tema) una pieza bibliográfica de inestimable valor para los conocedores del género o simplemente para aquellos mortales que nos divertimos bailando la cultura del continente.
La salsa resuelve con gracia el falso dilema quo pone lo culto y lo popular. Si el poeta español José Bergamín estuviera vivo y alguien le pidiera que caracterizara con sus palabras a esta manifestación musical, de seguro diría que la Salsa es una manifestación de la cultura "analfabeta profunda" opuesta a la cultura de lo "literal" que concierne a aquellas manifestaciones académicas carentes de vida plena y mundana. Calzadilla en un esfuerzo de no-contingencia se afinca en la descripción de la tradición venezolana del género: sus cantantes, agrupaciones y piezas musicales de relevancia. Su esfuerzo nos ayuda a comprendernos y por ello le estaremos, nosotros lectores de este libro-catálogo, muy agradecidos. Nelson Oyarzábal La Salsa, un poco de todo. Caracas, ciudad caribeña, importante centro de relaciones multiculturales, lugar de inmediatez y emergencia colectiva, donde la vida se construye sobre el día a día y no sobre el futuro o el porvenir.
Nuestros barrios, tanto los caraqueños como los de todo el Caribe, son como pueblos clavados en el propio corazón de las ciudades, y es allí, en ese ambiente cruzado y desencontrado entre la modernidad y la ruralidad, donde surge la salsa y su baile, a manera de puente entre los espacios y el colectivo. La salsa se convierte, así en magnifica expresión de las múltiples realidades que conviven en nuestro entorno, deviene en el mejor canal de comunicación entre la gente y sus experiencias cotidianas, llena como está de sensaciones extremas y casi siempre opuestas: felicidad y tristeza, dolor y alegría, fiesta y duelo, lealtad e infidelidad, baile al ritmo de la clave e improvisación permanente. La salsa es el reflejo de los antagonismos que conviven en nuestro entorno: se ríe en la muerte y se llora en la felicidad, se llora en el bolero y se goza en el montuno. Un poco de todo eso es la salsa. Sirva pues ¡Llegó la salsa! Como recuento de una épica propia y espejo cultural en el podamos echar una mirada a una de las facetas más habituales pero menos conocidas de nuestra historia contemporánea. Sea, por último, un viaje figurado a través de la música que nos ha acompañado desde hace ya un buen tiempo; pero sobre todo, un humilde tributo a nuestra maltratada ciudad, a su esencia festiva y musical, a su gente bonchona y rumbera, a los locutores, a los bailadores, a los melómanos y, por sobre todas las cosas, a los músicos, principales protagonistas y responsables de que hoy podamos estar narrando esta historia. Alejando Calzadilla (¡Llegó la salsa! - Ediciones ExLibris)
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